6. ¡Ha sido un placer!

El mes de mayo ha llegado, los días se hacen más largos, el sol calienta cada día más, el verano y el fin de los cursos se acercan. Hemos llegado también al final del programa, la decimoquinta edición del Placer de Leer. Los chicos leyeron sus libros, conocieron a los autores y finalmente participaron en los encuentros finales comarcales, que ha sido para ellos la ocasión para conocer a todos los otros chicos que formaban parte de los clubes de lectura de los otros pueblos. Así que he viajado por toda la provincia, a Constantina, el Palmar de Troya, Gerena, la Puebla de Cazalla, es decir los cuatro pueblos en los que se organizaron los cuatro encuentros.

Y cada encuentro ha sido una fiesta. Los mediadores juveniles que habían participado en los encuentros formativos en marzo, los Adjs, todos trabajaron muchisimo para que los chicos disfrutaran del dia, del encuentro, de sus companeros, para que pudieran conocer a otras personas. Organizaron muchas actividades divertidas, y yo en un cierto momento me pregunté: ¿cómo se le ocurrieron todas estas cosas? Será porque leen: la lectura ayuda a desarrollar la imaginación, no hay duda alguna.

Muchas de las actividades organizadas estaban relacionadas con los libros en general, o en particular con los que se leyeron en los clubes este año. Aquí van unos ejemplos de actividades. Creo que ya he hablado de la escape room de la que se sale con la ayuda de los libros, así que no voy a detenerme en eso… Había una actividad para aprender a leer el Braille, que es la escritura de los ciegos; luego se podía hacer un juego llamado “bookface” que fue inventado por un bibliotecario de Nueva York; en otras actividades, los chicos cantaban canciones de las que se hablaba en un libro, y para eso una guitarra los acompañaba; tenían que adivinar los autores de los libros, tenían que disfrazarse, ¡incluso había gente que hacía juegos de magia! Total: un montón de actividades, y si tuviera que contar todas las cosas divertidas que organizaron, debería escribir un libro…

Luego se entregaron los diplomas a los chicos que participaron en los encuentros de mediadores juveniles, de lo que ya he hablado, y se premiaron los clubes que participaron en las actividades de Lectura expandida: los concursos de escritura en Twitter, o sea “twiteratura”, de video “que lector eres y “que libro eres”. Todo esto, como dije, fue una fiesta. Y si, por un lado, los chicos hacían mil actividades y se divertían, confieso que yo estaba un poco triste. Triste por la idea de que el programa se hiba a acabar: me entró un poco de melancolía, ya me había acostumbrado a los chicos y a su compañia.

Pero bueno, la vida es así. Llegué aquí después de tanto caminar por el mundo, un viajar muchas veces solitario, aunque siempre he tenido la suerte de conocer mucha gente, con quien charlar durante el viaje, intercambiar opiniones sobre el mundo y la vida, pasar un buen rato. Es una de las maravillas del viaje: conocer a personas nuevas, que tienen una manera diferente de ver las cosas, que nos ayuda a mejor entender el mundo. ¡Y eso también pasa con los libros, que son viajes perfectos para viajeros sedentarios!

Total, voy a aprovechar del verano para tomarme unas vacaciones, igual doy la vuelta al mundo, esta vez sin detenerme en Sanlúcar de Barrameda… Y en otoño estaré otra vez aquí, ¡listo para una nueva edición del programa! Entonces, quién sabe qué pasará: tal vez por fin encuentre un autor que escriba una historia, o tal vez, los chicos, que han demostrado tener mucha imaginación, puedan ayudarme… Ya veremos. El futuro es desconocido. Vamos a proceder paso a paso. Como escribió Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Mejor: se hace camino al leer.